martes, 26 de enero de 2010

De alianzas y cosas peores

¿Así es la política?

Hechos: El PRD lleva tres años y medio acusando al PAN de haberle "robado la elección"; en efecto, a pesar del arrivo del grupo de los "Chuchos" a la presidencia del partido, y a pesar de su muy solícita cooperación para con el gobierno "espurio", el PRD se ha movido siempre bajo la batuta de López Obrador y su discurso siempre en contra de los panistas en el gobierno, los priistas y el status quo que controla el capital en este país.

Por su parte, el PAN ha luchado por desaparecer -desde que tomo vuelo y se convirtió en una posibilidad real su candidatura- a López Obrador y su movimiento y, en la campaña de 2006, decidió que era buena estrategia dividir a la población estableciendo una campaña en la que se ponía énfasis en las características físicas y económicas de los que según ellos -los panistas- se podía clasificar a los seguidores del PAN respecto a los del PRD: discriminación pura.

Así llegamos al resultado en el que la elección presidencial arrojo resultados sorprendentes: 50% del país votó por los amarillos y el otro 50% votó por los azules -la diferencia es cortesía de nuestras honrosas cuan confiables autoridades electorales-, dejando al PRI completa y literalmente borrado del mapa, y relegado a una pequeña -pero significante- representación en ambas Cámaras del Congreso de la Unión.

Esa representación le ha servido para posicionarse ante la opinión pública como un partido "responsable"-ja-, con una visión que mira por los altos intereses de la Nación -doble ja-, pero lo más importante es que desde esa posición ha logrado que el gobierno de Calderón no naufrague. Vueltas que da la vida.

En el 2006 como en ninguna otra ocasión, una negociación entre los dos personajes que se disputaron la presidencia de la República hubiera permitido sentar las bases para la discusión seria de un proyecto de Nación y la consecuente restructuración del sistema político heredado del viejo PRI autoritario -quizá el mismo PRI de hoy-, que hubiera significado la desaparición de éste. Sin embargo la poca altura de miras de ambos personajes, les impidió caminar por ese sendero, ni a ellos, ni a sus seguidores, ni mucho menos a sus respectivos partidos.

Hoy, se comienza a hablar -y para este momento, en algunos casos se da como un hecho irreversible- de la coalición del PAN y el PRD en algunos estados de la República para derrotar al PRI. Es decir, aquellos que acusaron a los otros de representar un peligro para México, ante el renacimiento del dinosaurio -debido en mucho a su propia miopía, a su propia torpeza-, han decidido que es buena idea tratar de detenerlo asociándose con aquellos que, por su parte, los acusan de haber cometido fraude en la pasada elección presidencial, para detener al PRI ¡con los mismos priistas! ¡Cuánta infamia!

De manera muy discreta, sigilosa, Obrador y Calderón se ponen de acuerdo y apoyan y refuerzan las alianzas electorales al no atacarlas, al permitirlas. El primero dice que no está de acuerdo pero no se va a meter pues no es cacique, y olvida que sabemos su posición, clara y tajante, respecto de la posible alianza entre el PT y el PRI en Nuevo Léon -por ejemplo-; y el segundo manda a su Secretario de Gobernación a declarar -siempre a título personal- que las alianzas son antidemocráticas: pragmatismo puro... pura desvergüenza.

Yo opino que ya es demasiado tarde y que la política... la política es otra cosa.

---Alexred--

P.S.
Obama en su laberinto, ya perdió la mayoría absoluta en el Senado, con lo que su reforma a la salud queda pendiendo de un hilo, y mientras tanto, no sólo él ha quedado secuestrado por todos los intereses que rodean el poder en Estados Unidos, sino también el mundo en su totalidad.

miércoles, 20 de enero de 2010

Una miradita a lo que sucede en Haití.

No es que uno piense siempre en la teoría de la conspiración, pero ¡caray!, cuando se trata de los Estados Unidos, debemos ser muy cuidadosos.

En efecto, no podemos nunca dejar de ver que los estadounidenses tienen intereses muy poderosos y que antes que cualquier otra cosa los van a defender como si en ello se les fuera la vida. Es el caso de Haití y la elevada concentración de militares de la gran potencia, enviados con el fin -dicen de manera oficial- de ayudar con las labores humanitarias. Yo recuerdo haber leído una nota en el periódico que decía que además servirían las tropas para mantener el orden y evitar/contener un posible estallido social, dadas las trágicas circunstancias por las que atraviesa la población de esa porción de la Isla de Guadalupe.

Por ahí los europeos han levantado la voz acusando una contundente ocupación por parte de los estadounidenses -ya saben como son sobre todo, los franceses-, y es ya parte del debate internacional el cómo y quién coordinara las acciones humanitarias en Haití.

Aquí se ha dejado ver que en Estados Unidos, Obama intercambió el programa del seguro médico -en el que se jugó buena parte de su capital político- por la continuación por una parte, de la política bélica iniciada por Bush hijo y sus halcones, con la consiguiente protección de su industria militar, lo que significa necesariamente un "apretón de tuercas" en el resto del continente americano tan "infestado" de gobiernos de izquierda que claramente actúan con una independencia que va es sentido contrario a los intereses de Washington; y, por otra, un desentendimiento de las promesas de campaña que tienen que ver con las acciones de su gobierno para con los problemas de emisiones contaminantes que ocasionan el cambio climático, gran parte de las cuales son emitidas por la Unión Americana. Basta un botón de ejemplo, y que mejor que el caso de Honduras, en el primer caso, y el fracaso de la Cumbre de Copenhague por el segundo, para ver el perfil que toma la política exterior del presidente Obama.

Sigamos con gran cuidado estos acontecimientos que, en definitiva, terminarán por afectar la estabilidad de la región, y esperemos que, lejos de los intereses que la geopolítica establece, los hermanos de Haití, puedan salir adelante con el caudal de ayuda humanitaria internacional, que siempre será insuficiente, pero no por ello innecesaria.

---Alexred---

P.S. Mientras tanto, en México, lo ocurrido en Haití ha servido como cortina de humo para dejar de hablar, o por lo menos no hacer mucho ruido respecto a temas como la denuncia del Consejo de Europa en relación a que la OMS manipuló el asunto de la Influenza H1N1 para beneficiar a los laboratorios farmacéuticos y cómo le pega esto directamente al (des)gobierno de calderón (las minúsculas son suyas); o en temas como las uniones antinaturales... ¡del PRD y el PAN! para ir juntos en comicios locales este año.

viernes, 15 de enero de 2010

Haití/México

Lo sucedido en Haití es una verdadera tragedia.

El miércoles platique con un ciudadano haitiano, profesor de la Escuela Nacional Preparatoria. Me decía que todo el mundo ayuda a Haití y que la pobreza es un negocio para muchos. Aún no teníamos noticias tan claras sobre la magnitud del problema.

Hoy a la hora de la comida, en el noticiero, escuchaba a un ciudadano haitiano decir que el presidente no hacía nada por ellos; no pude evitar recordar el terremoto del 85.

En la Ciudad de México, el terremoto no sólo sacudió la tierra, sino sus consecuencias sacaron del letargo y la inmovilidad a sus habitantes; ante la inacción de las autoridades, los capitalinos tomaron la iniciativa de los rescates y se organizaron de tal manera, que esa reacción fue la que obligó al gobierno a movilizarse.

En 1985 nuestra sociedad estaba gobernada por un sistema de partido único, autoritario y represor; nos encontrábamos en medio de una gran crisis económica, pero lo ocurrido en la sociedad de la Ciudad, fue motor que impulsó -incluso- la sacudida política de 1988 y fincó las bases para los cambios -avances significativos sin duda- constitucionales que le otorgaron el estatus político que hoy tienen el Distrito Federal y sus habitantes.

Es una pena que tenga que pasar una catástrofe como la ocurrida en Haití, para que recordemos la fortaleza que le otorga al pueblo la unión y la solidaridad. Es una pena que le ocurra a una nación tan vapuleada por la naturaleza, por la política, por la economía, por la sociedad, por sus gobernantes y por los gobernantes de otras naciones, por la historia...

Ojalá que también nos sirva de lección y recordemos que seguimos siendo vulnerables y que, a pesar de que no es el mismo México el de hoy al de ese entonces, persisten muchos de sus vicios y malas costumbres, malas formas.

---Alexred---

P.S. Un abrazo para nuestros hermanos de Haití. Ayudemos, aunque sea impulsando a los que tengan para ayudar a hacerlo, hay muchos centros de acopio.
 

jueves, 14 de enero de 2010

La reacción de la reacción...

En relación al asunto de los matrimonios entre personas del mismo sexo y la posibilidad de adopción, es mi opinión que el tema ha servido como distractor en el D.F. frente al aumento en los impuestos que se dio de manera generalizada en esta hermosa ciudad capital. Debemos reconocer un excelente manejo por parte del gobierno capitalino en este tema.

Establecido este punto, hoy hablaré sobre el asunto de los uniones y la reacción de la Iglesia Católica.

En las semanas anteriores se armó un escándalo por la exhibición del conductor de un programa de noticias poco serio (tanto el programa como el conductor) sobre el asunto en cuestión. Yo mismo, hace un par de entregas, hablaba del nivel del debate y la poca seriedad, así como la debilidad -por no decir la falta- de argumentos que estaba aportando la Iglesia en contra del tema.

Pues bien, voy adjuntar el link donde pueden escuchar lo que el señor Esteban Arce dijo en su programa. Ese es lo que la Iglesia enseña, suponiendo que el susodicho haya siquiera terminado la preparatoria.

El punto no es si estamos o no de acuerdo alguno de ustedes y yo con la medida, pero si vamos a discutirlo en serio, aportemos argumentos sólidos, no sólo basados en nuestra experiencia, o fundados en nuestras fobias, hagámoslo de manera seria, expresando nuestras ideas claramente y no sólo descalificando. Lo que hace este señor es una muestra de lo más retrógrada que puede resultar una educación como la que a él le dieron, si observa y escuchan con atención, él mismo en un momento dado, descalifica incluso los argumentos presentados con fundamentos científicos. De verdad eso es lo que enseña la Iglesia en nuestros días.

Precisamente por estos días he estado leyendo un libro que habla sobre los orígenes de la Revolución en Francia, y quiero compartir con ustedes un fragmento que me dejó -gratamente- sorprendido. He aqui:

"... y aportando a esa lectura las ideas de mi época, me asombra ver a obispos y abates, varios de los cuales fueron tan eminentes por su santidad como por su saber, redactar informes sobre la apertura de un camino o de un canal, abordar el asunto con profundo conocimiento de causa, discutir con ciencia y arte infinitas cuáles eran los mejores procedimientos para incrementar la producción agrícola, garantizar el bienestar de los habitantes y procurar la prosperidad de la industria, siempre al nivel y a menudo por encima de los laicos que se ocupaban con ellos de los mismos asuntos...

...Si se quiere tener una idea justa de las revoluciones que puede sufrir el espíritu de los hombres como consecuencia de los cambio ocurridos en su condición, es preciso releer los cuadernos de orden eclesiástico de 1789.

En éstos, el clero con frecuencia se muestra intolerante y a veces tenazmente aferrado a varios de sus antiguos privilegios; pero, en lo demás, tan enemigo del despotismo, tan favorable a la libertad civil y tan enamorado de la libertad política como el tercer estado o la nobleza, y proclama que debe garantizarse la libertad individual, no mediante promesa, sino por algún procedimiento análogo al habeas corpus. Pide la desaparición de las prisiones del Estado, la abolición de los tribunales excepcionales y de las avocaciones, la publicidad de todos los debates, la inamovilidad de los jueces, la admisibilidad de todo ciudadano a los empleos, que deben concederse tan sólo al  mérito; un reclutamiento militar menos opresivo y menos humillante para el pueblo, y del que nadie quede excento; la redención de los derechos señoriales que surgidos del régimen feudal, según dice, son contrarios a la libertad; la libertad ilimitada del trabajo, la desaparición de la aduanas interiores; la multiplicación de las escuelas privadas: según él, en cada parroquia se necesita una que debe ser gratuita; establecimientos laicos de beneficencia en todas las zonas rurales, así como comisionistas y talleres de caridad; toda clase de estímulos para la agricultura.

En la política propiamente dicha, el clero proclama, más alto que nadie, que la nación tiene el derecho imprescriptible e inalienable de reunirse para hacer leyes y votar libremente los impuestos.(...) El clero pide además que los estados generales elegidos libremente, se reúnan cada año; que discutan en presencia de la nación todos los asuntos importantes; que establezcan leyes generales a los que no puedan oponer ningún uso o privilegio particular; que fijen el presupuesto y fiscalicen incluso la casa del rey; que sus diputados sean inviolables y que los ministro siempre sean responsables ante ellos. (...) Del derecho divino ni un palabra.

No sé si en general y a pesar de los vicios escandalosos de cierto número de sus miembros, ha habido con anterioridad en el mundo algún clero más admirable que el clero católico de Francia en el momento en que los sorprende la Revolución; más ilustrado, más vernáculo, menos circunscrito a las exclusivas virtudes privadas, mejor dotado de virtudes públicas, y al mismo tiempo con más fe: así lo demostró a las claras la persecución. Empecé el estudio de la antigua sociedad lleno de prejuicios en su contra; lo terminé lleno de respeto..."

Toqueville, Alexis de. El Antiguo Régimen y la Revolución. FCE. México 1996. Pp 196-198.

http://www.youtube.com/watch?v=g3vHlS1hr5E

---Alexred---

P.S. En cambio, en la actualidad, aquí, en México, el Cardenal Norberto, en voz de su vocero dice: Nosotros, pastores del pueblo de Dios, tampoco podemos obedecer primero a los hombres y sus leyes antes que a Dios; toda ley humana que se le contraponga será inmoral y perversa, pues al ir contra su voluntad termina por llevar a la sociedad a la degradación moral y a su ruina.


viernes, 8 de enero de 2010

Hacienda/Banco de México

El enroque está hecho.

Ya hemos hablado un poco acerca de los movimientos en el equipo de Calderón, específicamente en lo que se refiere a Carstens y "no me acuerdo como se llama (y creo que mucha gente está en la misma situación)" pero es el corderito recién nombrado Secretario de Hacienda. Ahora, ahondemos un poco.

1. Calderón se deshizo de un lastre que, aunque técnico, era priista/zedillista y, obviamente, no jugaba del mismo lado que el presidente, amén de que éste le tenía algunas cuentas pendientes desde hace varios años a aquel.

2. La designación de Carstens asegura el control del Banco de México -también obviamente- no sólo durante este sexenio -cuestión de suma importancia- sino incluso hasta el siguiente.

3. Colocar a su "delfín" como Secretario de Hacienda significa, por una parte, comenzar a foguear a la gente de  su círculo "íntimo" en las grandes ligas - a ver si éste no se quema como los demás-, así como, y este es el punto más importante, tomar control de la Hacienda Pública. Anotación para él y para su partido que después de nueve años en el poder por fin un panista (aunque digamos light) ocupa esa importante posición.

4. Esta designación, permite a su vez, alejar las críticas directas al presidente (las minúsculas son de él mismo) y enfocarlas en el nuevo secretario "no me acuerdo...". Es decir, o sale bien fogueado como para aspirar a competir a suceder a su jefe/amigo/mentor, o sale muy madreado pero habiendo cumplido la misión de ser quien reciba los golpes en lugar de quien ahí lo puso.

5. Esta combinación da lugar a lo que ya se dio en estos días: justificar una política económica -que aquí ya se ha dicho es sin ton ni son- y empatarla con las mediciones de la inflación. Asimismo, continúa con la política de ocultamiento y discrecionalidad en y del manejo de las reservas internacionales.

Analicemos este punto. En realidad, el señor Ortiz Martínez hacía lo mismo, sólo que incomodaba con su posición crítica a los gobiernos panistas. Cuantas veces escuchamos las discrepancias en las previsiones económicas pero a la hora de dar el índice inflacionario, éste se sujetaba a una realidad que sólo veía el gobierno y el banco central. De igual manera nunca permitió saber quiénes compraron los dólares de las reservas, subastados para mantener el tipo de cambio el año recién terminado.

Ahora no sólo las cifras sobre la inflación son bajas -alrededor del 3.3%, sino que son "las más bajas en -no se cuántos- años". Por supuesto que las personas, simples mortales, que vamos al súper y/o al mercado no nos tragamos eso, los precios han tenido un aumento sostenido, pero el hecho de que se mantenga esta cifra como oficial permite mantener los salarios y las pensiones así de paupérrimos.

El señor Carstens podrá tener un gran currículum laboral y académico, pero su papel como secretario de Hacienda fue, por decir lo menos, ineficiente. Basta con recordar el asunto aquel del catarrito. Y el señor   "no me acuerdo cómo se llama"... bueno ¿alguien se acuerda de lo que hizo en SEDESOL además de seguir administrando y reclutando pobres?

En fin, la cosa es obvia y conforme van pasando los días se aclara más.

Eso sí, este año por decreto será el de la recuperación económica tan sólo "porque este año es el año del Bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución mexicanas...". ¿Que tal?

---Alexred---

PS. Los panistas que han gobernado son lentos pero seguros, este triángulo que tiene que ver con el manejo de cifras, se cierra con la -ya muy pasada- designación del foxista Eduardo Sojo en el INEGI.

martes, 5 de enero de 2010

Inicio de año.


Empieza la primer semana del año 2010 y con ella el despertar a la realidad. Comenzamos a sentir la cruda de los gastos de las fiestas y los compromisos, de las cenas y las borracheras todas propias de la temporada, y despertamos a la cotidianeidad que nos agobia, nos asfixia… Aun así nos falta la fiesta de Reyes.

Después de la “pachanga” despertamos con los aumentos a las gasolinas, a las tortillas… bueno hasta el metro subió “en apoyo a tu economía” a 3 pesos el pasaje.

El sábado le pregunté a un buen amigo mío, maestro en el bachilleres, cuánto tiempo había sido de huelga, me contesto que 43 días, enseguida continué con la pregunta sobre si había valido la pena y me dijo –literal- que no, que de entrada habían perdido el 50% de los salarios caídos, que si a caso el aumento fue como del 4% y que además ya están perdiendo pues ha comenzado a subir todo.

Esa es la realidad del México actual, y así dicen que vamos pronto –en 50 años- a ser la cuarta economía mundial. En el mundo, vamos, en América Latina, Brasil se ha consolidado al día de hoy, en el contexto de una crisis de niveles incalculables y sin parangón, en la quinta economía mundial, y ha otorgado un aumento del 10% al salario mínimo. Aquí el incremento fue de 4.85% es decir, se pagarán entre 54 y 57 pesos… condenados a más miseria.

El año que comienza tiene en sí mismo un gran significado, pues al menos para los mexicanos es el año de lo que el marketing gubernamental y uno que otro vival ha denominado el año de nuestros centenarios. Hasta Calderón, con su habitual cinismo, dijo ayer que 2010 será un buen año para México, háganme ustedes el favor.

El maestro Carlos Montemayor dijo hace algunas semanas –cito de memoria- que a la historia no le interesa el año en el que nos encontremos, algo así como que para la historia no había fechas fatales ni mágicas, sino que se tiene que tomar en cuenta el contexto en el que se encuentra la sociedad. A propósito en la Jornada del lunes hay un artículo acerca de este contexto precisamente; aquí la dirección por si le quieren echar una revisada: http://www.jornada.unam.mx/2010/01/04/index.php?section=opinion&article=016o1eco

Como sea, el hecho es que hoy en el país se vive mal y pobre (por no decir lo que es: jodido), no hay seguridad, hay mucha violencia, no hay proyecto, no hay petróleo, no hay mercado, muchos impuestos, mucho descontento… Hoy medio millón de personas trabajan para el narco, sin contar a los políticos que andan metidos en eso y no lo sabemos, y lo hacen porque no hay alternativa; muchos mexicanos mueren al tratar de cruzar la frontera diariamente; hay alrededor de 10 millones de mexicanos en los Estados Unidos, su patria los expulsa al no ofrecerles una buena calidad de vida; hay seis millones más de mexicanos en situación de pobreza, generados tan sólo en lo que va de este sexenio… y contando; somos el país al que más duro le ha pegado la crisis y no se ve salida; somos un país con mucha desigualdad: más de la mitad de la población en situación de pobreza, por un lado, y por el otro, contamos con el primer –o segundo, a ese nivel da igual- hombre más rico sobre el planeta. Todo un caldo de cultivo.

Los mexicanos somos aguantadores, pero ¿hasta cuando las novelas y el futbol nos van a seguir manteniendo en paz?

---Alexred---

P.S. El premio Nobel de la Paz y presidente de los Estados Unidos de América del Norte, libró una muy dura batalla política para otorgarle a todos los ciudadanos de ese país el seguro médico universal. Tal parece que la negociación con los sectores duros –que son la mayoría- hoy muestra su precio: se abre un nuevo frente de guerra en Yemen, con su respectivo show de un ataque frustrado…

martes, 29 de diciembre de 2009

De reacciones y otras monerías.

A la alta jerarquía católica le sucede lo que a la clase política: cada vez están más lejos de la base popular que se supone dirigen.

En efecto, las reacciones del alto clero católico así lo indican y como ejemplo tenemos lo publicado el día de hoy por La Jornada, en relación a las declaraciones del arzobispo de Michoacán, quien dijo que: los perros no hacen el sexo entre dos del mismo sexo; normalmente la inclinación natural es relacionarse de forma heterosexual*. 


Peor aún, ese es el nivel del debate, con esos datos científicos muy parecidos -guardando las debidas proporciones- a los que se utilizaron para callar a Galileo y la teoría de que era la tierra la que giraba al rededor del sol. Ojalá que no nos veamos nunca envueltos en el debate que durante el periodo de Bush hijo en los Estados Unidos, se dio en ese país, referente al impulso del "creacionismo" como teoría científica.


Pero desafortunadamente, para allá vamos. Uno de los grandes logros que ha tenido la humanidad en general -por lo menos en occidente- y nuestro país en particular, es lograr la separación de la Iglesia y el Estado, situación tan simple como aquella frase de que "al César lo que es del César..." y que sin embargo costo muchas vidas. La laicidad del Estado no es otra cosa más que el respeto y tolerancia a las creencias de las personas y salvaguardar que esas mismas creencias no afecten la actividad pública. Hoy ya quitaron la educación sexual del libro de ciencias naturales de sexto de primaria.


Entonces por qué es que cada vez más vemos a la Iglesia intervenir en los asuntos del Estado; por qué la Iglesia habla abiertamente en contra o a favor de tal o cual partido o gobierno o iniciativa o ley o cualquiera de esas cosas que son jurisdicción de los hombres. ¿No deberían -por ejemplo- arreglar primero el cochinero que se traen con el asunto de los padres pederastas? 


Tenemos una Iglesia hipócrita, que así nos ha educado; cuántos de nosotros no conocemos a una señora que se la pasa hablando de Dios, yendo a misa todos los días y en sus relaciones con los vecinos es pésima, chismosa e intrigosa. Cuántos no conocemos al padre de familia modelo y con una gran disciplina en casa, que tiene "casa chica". Nuestros políticos son iguales, Calderón en campaña le dijo a López Dóriga en una entrevista en su noticiario que el era católico practicante y se consideraba un "pecador estandar", hoy conocemos lo que para el son pecados "comunes": eso es hipocresía. Hace un par de semanas vimos el espectáculo montado por Peña Nieto con el Papa en su visita al Vaticano, esto me hace recordar la acción del Padre de nuestra Patria pero a la inversa; mientras tanto la gente está feliz de ver a la gaviota a un paso del altar y leyendo las revistas de espectáculos que se refieren a su vestimenta como "el de una primera dama". En el colmo de la irresponsabilidad, hace un mes vimos al dirigente del SME convocar a la lucha por la defensa de LyF del Centro ¡con un estandarte de la Virgen de Guadalupe!


Lo peor es que en estos tiempos de crisis los del "Pare de Sufrir" están haciendo su agosto.


En lo dicho, lo más cercano de la gente son las fotografías de Peña Nieto en Tvnotas y esas revistas. 


---Alexred---


P.S. 
El encabezado de El Universal del sábado pasado fue: "El narco fortaleció su poder en una década". La pregunta obligada ¿Qué no son los mismos años que llevan los panistas como gobierno? 




*Fuente: La Jornada 29 de diciembre de 2009

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Aborto y matrimonio entre personas del mismo sexo...

Hace poco, en una especie de examen oral para un concurso público, me preguntaron cuál era mi opinión acerca del aborto y las reformas hechas en el Distrito Federal al respecto. Mi respuesta fue que era una obligación del Estado dotar de capacidad legal a los ciudadanos para elegir, me explico, en el caso del aborto, es un fenómeno social que por su estatus legal -antes de la reforma- había creado un mercado clandestino -y clandestino debería de ir entre comillas ya que cualquiera podía saber a donde podía acudir- que por serlo, en los casos en donde no existían las posibilidades para pagar un buen lugar donde practicarlo, se realizaba en condiciones que no cubrían el mínimo de seguridad e higiene que aseguraran la integridad de la paciente. Sin embargo, el índice de muertes y lesiones que incluso podían impedir a las mujeres volver a concebir por abortos mal practicados era ya un problema de salud pública -lo era en el Distrito Federal y lo es en el resto de las entidades federativas-. Nos encontramos pues con una situación en la que el aborto aunque ilegal, era una práctica digamos cotidiana. 

Ante esta situación, el Gobierno y la Asamblea del D.F. decidieron crear una ley que permitiera a las mujeres que por cualquier situación se embarazaran, decidir practicarse el aborto antes de las doce semanas de gestación, en condiciones que les aseguraran que su vida y salud no corriera riesgo, dando además, todo una serie de información y de apoyo sicológico antes y después que le ayuda a la mujer primero a tomar una decisión y, segundo, de ser el caso tener un soporte que le permita transitar por el trauma que puede ocasionar un evento de este tipo. De igual forma, permitió a los doctores alegar la llamada "objeción de conciencia" para no practicarlo pero no así a las instituciones de salud pública del Gobierno del D.F.

Uno de los argumentos en contra de la medida fue que se dispararía el número de casos en los que las mujeres querrían abortar, como si se tratara de ir a comprar tortillas. La realidad es que se ha tenido un mayor control sobre el asunto, y las mujeres tienen en el D.F. la posibilidad de realizar un aborto si así fuere su decisión, sin temor a ser perseguidas y -lo más importante- con la seguridad que los riesgos serán menores.

Las mujeres defensoras del aborto alegan su derecho a decidir sobre lo que ocurre en su cuerpo, y yo creo que no debe ser una decisión fácil de tomar, sin embargo en el D.F. tienen la seguridad que la ley les otorga, de que no serán criminalizadas por tomarla y que el aborto será realizado en las condiciones de seguridad e higiene necesarias para un proceso como éste. 

Es decir, el Estado -en este caso el Gobierno del D.F.- ha dotado de las herramientas legales para que sus ciudadanos decidan que es lo que mejor les conviene hacer y este marco legal ha permitido que el índice de mujeres que muere o son gravemente lesionadas por un aborto mal practicado baje.

Todo esto porque lo mismo sucede con el caso de los matrimonios entre personas del mismo sexo y su posibilidad de adoptar. En el D.F., la legislación está dotando de igualdad a sus ciudadanos, mismos que eran discriminados por sus preferencias sexuales, es decir les está dando el marco jurídico para que tomen un decisión y puedan tener la protección de la ley.

Por supuesto que saqué una muy baja calificación en el referido examen.

---Alexred---

P.S.
¿Por qué hay cada vez más dudas sobre el operativo en contra del "Jefe de jefes"?

viernes, 18 de diciembre de 2009

Psycho Circus

Psycho Circus...

Un Presidente que sin consultarlo con nadie decidió enviar una iniciativa que medio reforma al Estado, y medio lo deja como está...

Una iniciativa que, curiosamente, trae casi las mismas propuestas que las publicadas en una revista de prestigio por José María Córdoba Montoya, súper asesor y secretario particular del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari...

En el Distrito Federal, Juanito primero dijo que no se iba, y después hasta anunció que su siguiente licencia sería permanente... Hoy lo podemos ver en una obra de teatro en el Blanquita con quien quería que fuera su  secretario de Cultura, el Caballo Rojas...

Iztapalapa hoy es gobernada por Clara Brugada, de quien los panistas en la capital habían dicho que no respaldarían para que regresara después de quitar a Juanito...

La Armada de México realizó un operativo exitoso en contra de uno de los más importantes capos del narcotráfico... Rodeolo, matolo, exhibiolo, como en portada de la revista ¡Alarma! en un lujoso condominio ¡en Cuernavaca!... Ahora nos vamos a tener que acostumbrar a ver resguardados los balnearios de esa bellísima entidad por gente de la Marina...

Finalmente recibimos los helicópteros ultra modernos para el combate al narcotráfico como parte de la Iniciativa Mérida...

Carstens ya fue ratificado como el nuevo gobernador del Banco de México, en sustitución de Guillermo Ortiz quien antes de ocupar ese cargo fue secretario de Hacienda del gabinete de Zedillo... Lo recibieron las calificadoras internacionales con la noticia de que nuestra calificación bajaba por el mal desempeño de la economía... El Doctor dijo que no le importaba...

Mientras tanto, los panistas, o mejor dicho Calderón, tomó las riendas de Hacienda con un "casi nadie se acuerda cómo se llama" y metió a su antiguo secretario al Banco de México... INEGI por su parte es controlado por un antiguo colaborador de FOX.

En el plano internacional, Berlusconi fue atacado por otro loco y le rompieron la nariz que ya tenía operada...

En Copenhague, el acuerdo a que están llegando los líderes internacionales nos da lugar a permitir un calentamiento de 3 grados en los próximos años, lo que a decir de muchos expertos, condena a la desaparición a comunidades enteras...

Obama en este foro aceptó la responsabilidad de su país en cuanto a la emisión de gases y exigió llegar a un acuerdo...

La semana pasada cuando recibió el Nobel de la Paz, justificó la guerra...

Psycho Circus...

---Alexred---

viernes, 11 de diciembre de 2009

"El hombre, lobo del hombre”. Thomas Hobbes (III y última)

Las anteriores entregas hemos hablado sobre el Estado según la concepción de Hobbes; ha sido sólo un fragmento de un ensayo académico, el cual en esta ocasión trataré de concluir adecuándolo con situaciones cotidianas.


Pues bien, como hemos podido leer, Hobbes es uno de los primeros teóricos del lo que denominamos el Estado moderno, donde a pesar de su época, se atreve entre otras cosas, a separar la autoridad divina de la humana, paso importante en la formación del Estado.


Pero aterricemos. ¿Cómo podemos utilizarlo para hablar específicamente del Estado mexicano y su conformación? La respuesta no es tan complicada. Si comenzamos por la pregunta ¿qué elementos nos permiten hablar de la conformación del Estado mexicano? -obviamente hablamos del Estado posrevolucionario-.


Básicamente, el control efectivo sobre la población, el territorio y los factores reales de poder, a través de la pacificación y sofocación de los grupos o personajes revolucionarios que creían tener la suficiente fuerza para disputarle el poder al grupo Sonora. Pero el factor más importante, fue la institucionalización del país que sentaría las bases para permitir la instauración y desarrollo del “nuevo” sistema político.



En efecto, las características del sistema político a partir del este periodo se centraron en primer lugar como alianza institucionalizada de grupos sociales organizados como poderes de hecho; en segundo lugar, el presidente fue consagrado constitucionalmente con poderes extraordinarios permanentes; en tercer lugar, el presidente se consolidó como árbitro supremo a cuya representatividad todos los grupos sometían sus diferencias y por cuyo conducto legitimaban sus intereses; en cuarto lugar se mantuvo y estimuló en las masas el culto, no sólo al presidente, sino al poder presidencial; en quinto lugar se utilizaron formas tradicionales de relación personal, el compadrazgo y el servilismo, como formas de dependencia y control del personal político puesto al servicio del presidente y de la administración que encabezaba. El presidente había dejado de ser una persona y se convirtió en una institución, la asociación y los conflictos se institucionalizaron. La alianza entre los diferentes grupos sociales constituyó el conducto del poder social.


Con el cambio de partido en el gobierno, las reglas no escritas que regulaban las relaciones de poder, se rompieron y el presidente perdió el control metaconstitucional sobre los actores políticos que le había otorgado el viejo régimen, ocasionando un vacío de poder como en ningún otro momento se había presentado, y aquí hemos afirmado que en la política cuando se crea un vacío de poder inmediatamente es ocupado por aquello a lo que el maestro González  Casanova llama factores reales de poder.


Hoy en día, esas características que, según yo, constituyeron aquello que nos permitiría hablar sobre la conformación del Estado mexicano posrevolucionario se han perdido: en la actualidad es más que evidente que no existe un control efectivo ni de la población, mucho menos del territorio y ni que decir acerca de los factores formales de poder. Apenas en estos días, después de nueve años de gobiernos panistas, el presidente tomó el control efectivo de la hacienda pública, pero eso es motivo de otro comentario.


Recordemos que para Hobbes, la soberanía tiene una gran importancia, y en efecto, su esencia parte de la pertenencia a los hombres y de su deseo de saberse protegidos contra ellos mismos o contra otros hombres. Es pues la soberanía el pilar fundamental donde descansa el Estado; y este poder soberano es indivisible, y aunque radique en un hombre o en una asamblea de hombres, es tan grande como los hombres son capaces de hacerlo. Y para nuestro autor, las consecuencias de la falta de este poder ilimitado son peores debido a la naturaleza del hombre, pues podría significar la guerra perpetua de cada hombre con su vecino.


Es por esto que el pacto en el que los hombres depositan su soberanía individual para establecer un poder soberano, se convierte en el elemento más importante a través del cual el soberano puede gobernar, tomar las decisiones necesarias para lograr el objetivo primordial por la que se crea un Estado, que es el bienestar colectivo y el mantenimiento de la paz, y auque el Estado para Hobbes debe ser absolutista, otorga las bases que darán los elementos necesarios para la administración del Estado como lo conocemos hoy en día.


Basta con observar como están las cosas en este momento para comprobar que ni siquiera en una de las concepciones primigenias del Estado -aunque no menos importante-, el Estado mexicano no cumple con los requisitos mínimos para protegernos siquiera, de nosotros mismos.


---Alexred---







miércoles, 9 de diciembre de 2009

"El hombre, lobo del hombre”. Thomas Hobbes (II)


Para Hobbes una parte fundamental del Estado y de su gobierno es la soberanía de la que emanan, fuente de toda autoridad ya que otorga –dice- el poder soberano, el cual es indivisible. Este poder (soberano) se alcanza mediante dos caminos. En primer lugar, por la fuerza natural, como cuando un hombre hace que sus hijos y los hijos de sus hijos le estén sometidos, siendo capaz de destruirlos; o que por actos de guerra somete a sus enemigos a su voluntad, concediéndoles la vida a cambio de esa sumisión, llamándole a este Estado por adquisición. En segundo lugar, cuando los hombres se ponen de acuerdo entre sí, para someterse a algún hombre o asamblea de hombres voluntariamente, en la confianza de ser protegidos por ellos contra todos los demás, llamando a este otro Estado por institución.

Un Estado ha sido instituido cuando una multitud de hombres convienen y pactan, cada uno con cada uno, que a un cierto hombre o asamblea de hombres se le otorgará, por mayoría, el derecho de representar a la persona de todos (es decir, de ser su representante). Cada uno de ellos, tanto los que han votado en pro como los que han votado en contra, debe autorizar todas las acciones y juicios de ese hombre o asamblea de hombres, los mismo que si fueran suyos propios, al objeto de vivir apaciblemente entre sí y ser protegidos contra otros hombres.

Como podemos observar, es en esta postura en la que se Hobbes renuncia a la tesis de que el soberano sea de institución divina, por eso Heller lo considera como el fundador de las modernas ciencias políticas, ya que da al poder del Estado y del soberano una fundamentación esencialmente independiente de la ético-religiosa[1].

Asimismo, podemos observar también la importancia de la función social del Estado que justifica la necesidad de un poder político absoluto emanado como ya se menciono, de la decisión soberana de los hombres que al pactar han instituido al Estado y al hacerlo derivan todos los derechos y facultades de aquel o de aquellos a quienes se confiere el poder soberano[2].

Vemos también que con esta doctrina contractual el Estado recibe por primera vez, una fundamentación referida a la función de la organización estatal en el seno de la totalidad social. En primer lugar –nos señala Hobbes-, puesto que pactan no están obligados por un pacto anterior a alguna cosa que contradiga el nuevo pacto, por lo que quedan obligados por éste, a considerar como propias las acciones y juicios del soberano; se obligan a obedecer al monarca y a considerar como propio y ser reputados como autores de todo aquello que pueda hacer y considere adecuado llevar a cabo; y no pueden transferir su personalidad a otro hombre o asamblea de hombres.

De igual manera, como el derecho de representar la persona de todos se otorga a quien todos constituyen en soberano, solamente por pacto de un a otro, y no del soberano en cada uno de ellos, no puede existir quebrantamiento de pacto por parte del soberano, y en consecuencia ninguno de sus súbditos, fundándose en una infracción, puede ser liberado de su sumisión.

En tercer lugar, nos habla de la sujeción de los individuos que van en contra de la mayoría a ésta, quien disiente ahora debe consentir con el resto o exponerse a ser eliminado; pues voluntariamente ingresó en la congregación de quienes constituyeron la asamblea.

También, en el marco de la institución y dada su naturaleza contractual, cualquier cosa que haga el soberano no puede constituir injuria para ninguno de sus súbditos, ni debe ser acusado de injusticia por ninguno de ellos. Quienes tienen poder soberano pueden cometer iniquidad, pero no injusticia ni injuria en la auténtica acepción de esas palabras. Además le corresponde de derecho a cualquier hombre o asamblea que tiene la soberanía, ser juez a un mismo tiempo de los medios de paz y de defensa, y juzgar también acerca de los obstáculos e impedimentos que se oponen a los mismos, pues es el fin de esta institución la paz y la defensa de todos.

En consecuencia, corresponde a quien tiene poder soberano, ser juez o instituir todos los jueces de opiniones y doctrinas como una cosa necesaria para la paz, al objeto de prevenir la discordia y la guerra civil.

De igual manera, es inherente a la soberanía el pleno poder de prescribir las normas en virtud de las cuales cada hombre puede saber qué bienes puede disfrutar y qué acciones puede llevar a cabo sin ser molestado por cualquiera de sus conciudadanos, el respeto pues a la propiedad que las leyes civiles han de reglamentar.

En este punto, Hobbes afirma también que le asiste a la soberanía el derecho a la judicatura que la define como oír y decidir todas las controversias que puedan surgir respecto a la ley, bien sea civil o natural, con respecto a los hechos, ya que sin decisión de las controversias no existe protección para un súbdito contra las injurias de otro, lo que conlleva a que por el apetito natural y necesario de su propia conservación, el derecho de protegerse a sí mismo con su fuerza particular, es competencia de cada hombre y condición de guerra, principios que van en contra de los fines para los cuales se instituyó el Estado.

En noveno lugar, es inherente a la soberanía el derecho de hacer guerra y paz con otras naciones y Estados, juzgar cuándo es para el bien público y qué cantidad de fuerza deben ser reunidas, armadas y pagadas para ese fin, y cuánto dinero se ha de recaudar de los súbditos para sufragar los gastos consiguientes. Hobbes hace énfasis en la importancia del ejército como defensor del pueblo y su potencialidad radica en la unión de sus fuerzas bajo un mando, que compete al soberano instituido.

Además, también la elección de todos los consejeros, ministro, magistrados y funcionarios, es competencia del soberano tanto en la paz como en la guerra. Asimismo, le corresponde el poder de recompensar con riquezas u honores y de castigar con penas corporales o pecuniarias, o con la ignominia, a cualquier súbdito, de acuerdo con la ley que él previamente estableció[3].

Observamos pues, una importante carga conferida al Estado y su soberano  en cuanto la trascendencia que tiene garantizar el orden, el gobernante, una vez electo, no depende en lo sucesivo de la participación y del consentimiento de los ciudadanos. El poder soberano se unifica en manos del gobernante ya instituido; todos los demás son, incondicional e irreversiblemente sus súbditos[4].

Ahora, el gobierno por institución puede ser: cuando el representante es un hombre, el gobierno es denominado Monarquía; cuando lo es una asamblea de todos cuantos quieran concurrir a ella, se llama Democracia o gobierno popular; cuando el gobierno es de una parte solamente, se nombra Aristocracia. Estas expresiones para Hobbes son las únicas que existen, ya que necesariamente uno o más o todos deben tener el poder soberano (el cual se ha dicho, es indivisible).

La diferencia entre estos tres géneros de gobierno no consiste en la diferencia de poder, sino en la diferencia de conveniencia o aptitud para producir la paz y la seguridad del pueblo. Hobbes, quién abiertamente defiende la monarquía, la compara con las otras dos formas de gobierno y llega a la conclusión de que aquella es mejor; primero porque afirma que en la monarquía el interés público coincide con el privado. Quien representa la persona del pueblo, o es uno de los elementos de la asamblea representativa, sustenta también su propia representación natural. Y aun cuando su persona política procure por el interés común, no obstante procurará más, o menos cuidadosamente, por el particular beneficio de sí mismo, de sus familiares, parientes y amigos; en la monarquía la riqueza el poder y el honor de un monarca descansan solamente sobre la riqueza, el poder y el honor de sus súbditos. En cambio en una democracia o aristocracia, la prosperidad pública no se conlleva tanto con la fortuna particular de quien es un ser corrompido o ambicioso.

En segundo lugar, un monarca recibe consejo de aquél, cuando y donde le place, y por consiguiente, puede escuchar la opinión de hombres versados en la materia sobre la cual se delibera, cualquiera que sea su rango y calidad, y con la antelación y con el sigilo que quiera. Pero cuando una asamblea soberana tiene necesidad de consejo, nadie es admitido a ella sino quien tiene un derecho desde el principio.

De igual manera, las resoluciones de un monarca no están sujetas a otra inconstancia que la de la naturaleza humana; en cambio, en las asambleas aparte del inconstancia propia de la naturaleza, existe otra que deriva del número. La ausencia de unos pocos, que hubieran hecho continuar firme la resolución una vez tomada o la apariencia negligente de unos pocos de opinión contraria hace que no se realice hoy lo que ayer quedó acordado.

En otro punto, un monarca no puede estar en desacuerdo consigo mismo por razón de envidia o interés; en cambio puede estarlo una asamblea, y en grado tal que se produzca una guerra civil.

En quinto lugar, a pesar de que entre los inconvenientes de la monarquía existe el de que cualquier súbdito puede ser privado de cuanto posee, por el poder de un solo hombre, lo mismo puede ocurrir muy bien cuando el poder soberano reside en una asamblea, porque su poder es el mismo, y sus miembros están tan sujetos al mal consejo y a ser seducidos por los oradores como un monarca por quienes lo adulan; y al convertirse unos en aduladores de otros, se van sirviendo mutuamente su codicia y ambición. Y mientras que los favoritos de los monarcas son pocos, y no tienen que aventajar sino a los de su propio linaje, los favoritos de los monarcas son pocos, y sus allegados muchos más numerosos que los de cualquier monarca.


El Viernes las conclusiones


---Alexred---



[1] Heller. Op cit. Idem
Asimismo, la relación al respecto que guardan los súbditos, en el Leviatán dice: …Y cuando algunos hombres, desobedientes a su soberano, pretenden realizar un nuevo pacto no ya con los hombres, sino con Dios, esto también es injusto, porque no existe pacto con Dios, sino por mediación de alguien que represente a la persona divina; esto no lo hace sino el representante de Dios que bajo él tiene la soberanía. Pero esta pretensión de pacto con Dios es una falsedad tan evidente, incluso en la propia conciencia de quien la sustenta, que no es sólo un acto de disposición injusta, sino también vil e inhumana. Hobbes. Op Cit.
[2] Hobbes cuando se refiere a la o las personas a quien o a quienes se confiere el poder soberano, habla sobre las distintas formas de gobierno que existen según su concepción: Monarquía, democracia y aristocracia, de las cuales haremos referencia más adelante.
[3] Hobbes. Op cit.
[4] Zippelius. Op cit p 117

viernes, 4 de diciembre de 2009

“El hombre, lobo del hombre”. Thomas Hobbes (I)


El Estado o mejor dicho su esencia, es definida por Hobbes como una persona de cuyos actos una gran multitud por pactos mutuos, realizados entre sí, ha sido instituida por cada uno como autor al objeto de que pueda utilizar la fortaleza y medios de todos, como lo juzgue oportuno, para asegurar la paz y defensa común, siendo el titular de esta persona SOBERANO, y del cual se dice tiene poder soberano y cada uno de los que le rodean es súbdito suyo[1].

Para Hobbes, la causa final –o designio de los hombres- al introducir esta restricción sobre sí mismos es el cuidado de su propia conservación y, por añadidura, el deseo de abandonar esa miserable condición de guerra que es consecuencia de las pasiones naturales de los hombres, cuando no existe poder visible que los tenga a raya y los sujete, por temor al castigo, a la realización de sus pactos y a la observancia de las leyes de la naturaleza.

El hombre, lobo del hombre, frase fatal que señala tal cual la naturaleza humana dominada por sus pasiones. Hobbes plantea la necesidad de dos contratos, el contrato social por el que cada individuo promete a los demás someterse al mismo jefe, y aquel otro por el cada miembro cede al jefe el derecho, que en estado de naturaleza posee, de regirse a sí mismo[2].

La comparación y análisis en torno a otras criaturas vivas, como las abejas y las hormigas que hace en su obra el Leviatán, sienta las bases para establecer la necesidad que el hombre tiene del Estado y justificar su existencia. Al respecto, señala las principales diferencias en el actuar natural de los hombres, respecto de aquellas otras, las enumera:

  • Primero, que los hombres están en continua pugna de honores y dignidad y a ello se debe que entre éstos surjan la envidia y el odio, y finalmente la guerra.
  • Segundo, que entre esas criaturas, el bien no difiere del individual, y aunque por naturales propenden a su beneficio privado, procuran ala vez por el beneficio común. En cambio el hombre cuyo goce consiste en compararse a sí mismo con los demás hombres, no puede disfrutar otra cosa sino lo que es eminente.
  • Tercero, que esas criaturas no teniendo uso de razón, no ven, ni piensan que ven ninguna falta en la administración de su negocio común; en cambio entre los hombres hay muchos que se imaginan a sí mismos más sabios y capaces para gobernar la cosa pública; dichas personas se afanan por reformar e innovar, con lo cual acarrean perturbación y guerra civil.
  • Cuarto, que aun cuando estas criaturas tienen voz, en cierto modo, para darse a entender unas a otras sus sentimientos, necesitan este género de palabras por medio de las cuales los hombres pueden manifestar a otros los que es Dios, en comparación con el demonio, y lo que es el demonio en comparación con Dios, y aumentar o disminuir la grandeza aparente de Dios y del demonio, sembrando el descontento entre los hombres, y turbando su tranquilidad caprichosamente.
  • Quinto, que las criaturas irracionales no pueden distinguir entre injuria y daño y, por consiguiente, mientras están a gusto, no son ofendidas por sus semejantes. En cambio el hombre se encuentra más conturbado cuando más complacido está porque es entonces cuando le agrada mostrar su sabiduría y controlar las acciones de quien gobierna el Estado.
  • Sexto, la buena inteligencia de esas criaturas es natural; la de los hombres lo es solamente por pacto, es decir, de modo artificial. No es extraño, por consiguiente, que se requiera algo más que haga su convenio constante y obligatorio, ese algo es un poder común que los mantenga a raya y dirija sus acciones hacia el beneficio colectivo[3].
Es en razón de estas características que llega a la conclusión de que el único camino para erigir semejante poder común capaz de defenderlos contra la invasión de los extranjeros y contra las injurias ajenas, asegurándoles de tal suerte que por su propia actividad y por los frutos de la tierra puedan nutrirse a sí mismo y vivir satisfechos, es conferir todo su poder y fortaleza a un hombre o a una asamblea de hombres, todos los cuales por pluralidad de votos, puedan reducir sus voluntades a una voluntad[4]

Para Hobbes una parte fundamental del Estado y de su gobierno es la soberanía de la que emanan, fuente de toda autoridad ya que otorga –dice- el poder soberano, el cual es indivisible. Este poder (soberano) se alcanza mediante dos caminos. En primer lugar, por la fuerza natural, como cuando un hombre hace que sus hijos y los hijos de sus hijos le estén sometidos, siendo capaz de destruirlos; o que por actos de guerra somete a sus enemigos a su voluntad, concediéndoles la vida a cambio de esa sumisión, llamándole a este Estado por adquisición. En segundo lugar, cuando los hombres se ponen de acuerdo entre sí, para someterse a algún hombre o asamblea de hombres voluntariamente, en la confianza de ser protegidos por ellos contra todos los demás, llamando a este otro Estado por institución.

Un Estado ha sido instituido cuando una multitud de hombres convienen y pactan, cada uno con cada uno, que a un cierto hombre o asamblea de hombres se le otorgará, por mayoría, el derecho de representar a la persona de todos (es decir, de ser su representante). Cada uno de ellos, tanto los que han votado en pro como los que han votado en contra, debe autorizar todas las acciones y juicios de ese hombre o asamblea de hombres, los mismo que si fueran suyos propios, al objeto de vivir apaciblemente entre sí y ser protegidos contra otros hombres.

 (CONTINUARÁ...)



[1] Hobbes, Thomas. El Estado. Parte 1 de las causas, generación y definición de un Estado. Fondo de Cultura Económica México 1997. Recurso electrónico a través de BIDIUNAM
[2] Heller, Herman. Teoría del Estado. Fondo de Cultura Económica. México 2000. p 38
[3] Hobbes. Op cit.
[4] Idem.

viernes, 27 de noviembre de 2009

A propósito de legitimidad.

Hoy, leyendo para una de mis clases –de comunicación por cierto-, me encontré con un fragmento que me gustaría compartir con ustedes:

“El poder que tiene un Presidente de gobierno o de nación se apoya en la legitimidad de derecho y la legitimidad de ejercicio:

a)    la legitimidad de derecho: es la que otorga la ley al Presidente, y puede ser a su vez:
-estructural: viene determinada por la definición específica del puesto;


-ideológica: es la otorgada por el pueblo en las elecciones, tras las que la dirección del gobierno queda encomendad al líder de un partido político. Se expresa en la urnas y con una frecuencia de tiempo específica en cada país.


b)    La legitimidad de ejercicio: es la legitimidad que se adquiere con el ejercicio del poder cuando éste es acorde con los prometido en la campaña electoral y con las preferencias y expectativas de los votantes.

Pues bien, el ejercicio del poder de un Presidente necesita tanto de la legitimidad de derecho como de la legitimidad de hecho. Es decir, el poder de “decidir” sobre la nación no culmina con la toma de una decisión, sino que hace falta además, que esa decisión sea aceptada y cumplida por aquello a quienes afecta. Para que esa decisión se acepte y cumpla, no le basta al Presidente con enarbolar un texto jurídico que le dé legitimidad estructural e ideológica; no le basta con apelar a los poderes que le otorgó la Constitución. Si sólo hiciera eso, probablemente provocaría en los ciudadanos una reacción negativa y de rechazo…”

El libro se llama Comunicación Política y el texto está en el capítulo 3. La Comunicación Política de las Instituciones, de la editorial Tecnos, Madrid; el autor, José María Canel.

Sólo para contextualizar, está semana he escuchado a Calderón seguir con su discurso de “primero los pobres”, pocos le creen; además, ¿qué no era –o es- el discurso del que se dice legítimo?

Otra. El Congreso decidió no eliminar las tres secretarías que se anunció en cadena nacional.

Antes. La reforma petrolera…

Por otra parte, hoy tengo ganas de hacer citas, y en referencia a lo que dijo nuestro flamante secretario de Gobernación en relación a su muy personal opinión sobre el aborto, aquí va un fragmento de lo que dijo la Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez Cordero, parafraseando al estadista Valèry Giscard, con motivo de su postura en el debate de hace poco más de un año, en ocasión de la discusión sobre el aborto en el Distrito Federal:

“La Ley Civil, debe hacerse compatible con el estado social, al margen de mis creencias religiosas, como integrante del más Alto Tribunal del país, en un República representativa, democrática y federal, cuyos principios democráticos reposan sobre la premisa del estado laico, no tengo por qué imponer mis convicciones personales a mis conciudadanos, sino que debo procurar que la ley responda al estado real de la sociedad, para que sea respetada y pueda ser aplicable...

… No podemos propiciar la presencia de posturas morales que discriminan a las demás religiones ni tampoco equiparar a las autoridades eclesiásticas con las civiles, ni fundar el orden público en la moralidad de una sola tendencia ética o religiosa, ni aceptar un vínculo sustancial previo de una concepción del bien que limite la soberanía del Estado.”

¡Bien por eso!

---Alexred---

martes, 24 de noviembre de 2009

Los sueldos en México.

En México todos sabemos -sufrimos- que los salarios son de miseria. El salario mínimo que por mandato constitucional debería asegurar una vida digna no alcanza para comprar un kilo de huevo, pan, leche y jamón juntos. Este es otra señal de nuestro atraso y subdesarrollo, hemos sido condenados a vivir de la maquila y hasta en eso dejamos de ser "competitivos".

Pero en México, aún en esto de los salarios hay niveles, divisiones y subdivisiones; no es lo mismo un conserje o una secretaria que trabaja en la iniciativa privada a otros que trabajen para el gobierno e incluso estén sindicalizados. Los primeros casi seguramente estarán contratados por un outsourcing, y los segundos disfrutan de prestaciones que van muy por encima de la ley.

El viejo sistema se instaló sobre los ideales revolucionarios en los que la garantías y los derechos laborales ganados tras grandes luchas le otorgaban legitimidad.

Sin embargo, con el ingreso de México al neoliberalismo económico y su mundo globalizado; a las grandes crisis económicas generadas por nuestra gran dependencia de los ingresos petroleros; nuestra absoluta falta de competitividad; y al arribo al poder de la tecnocracia que aún nos (des)gobierna, los salarios en México y las condiciones laborales han venido decreciendo cada vez más, y la ley es ignorada en las relaciones laborales -como en casi todos los demás ámbitos-.

Por otra parte, sectores de la burocracia mexicana disfrutan de periodos largos de vacaciones, mejores, salarios, seguros médico, de gastos mayores, de vida, etcétera; si eres sindicalizado, practicamente tienes asegurado el trabajo por el resto de tu vida, y aunque los sindicatos y sus líderes estén al servicio del gobierno en turno, éste a través de los años les otorgó una serie de concesiones para mantener a esa burocracia a su lado.

Hoy vemos como la opinión pública en general, ataca las prestaciones de los trabajadores de Luz y Fuerza, por ejemplo, y ya no importa nada más. No importa que el gobierno haya sido el administrador, que los salarios de los funcionarios fueran exorbitantes, que la luz que compraba a precio caro a CFE la tuviera que vender más barata... Es cierto, el servicio era pésimo, sin embargo, esa opinión pública de la que hablo, quisiera que todos tuviéramos sueldos de miseria.

Luchamos contra nosotros mismos, en lugar de buscar competitividad y eficiencia en las empresas públicas y en general, todas las oficinas gubernamentales, denunciamos "los privilegios" de los burócratas y lo hacemos porque nos molesta que el de a lado haga lo mismo y gane más, en vez de luchar por alcanzar ese nivel: queremos igualdad pero pa'bajo cuando lo público debiera ser más eficiente y lo privado más equitativo.

No voy a hablar ahora sobre los sueldos de la "alta burocracia" que por decir lo mismo resultan ofensivos en un país en que la pobreza sigue aumentando, y los resultados no justifican el gasto con el que los mantenemos.

¿Cuánto más vamos a aguantar?

---Alexred---

domingo, 22 de noviembre de 2009

Stiglits le va ¿al Peje?

Hace algunas semanas varios economistas reconocidos internacionalmente -de hecho premios Nobel- opinaron acerca del paquete fiscal enviado por Calderón al Congreso, descalificaron la propuesta, dijeron que no era apropiado subir los impuestos en una época en la que se necesitaba reactivar el mercado interno.

A principio de año, el empresario Carlos Slim, denunció la gravedad de la la crisis en la que ya estábamos inmersos, y en las semanas de discusión de la Ley de Ingresos, la clase empresarial que apoyó a Calderón en su camino a la presidencia, sostuvo un intercambio de acusaciones con éste que denotan una especie de rompimiento o, por decir lo menos un gran descontento con la política económica adoptada -concediendo que así se le pueda llamar-.

Esta semana, otro premio Nobel de economía y ex funcionario del Fondo Monetario Internacional, Joseph Stiglitz criticó duramente al actual gobierno acusándolo de no haber reaccionado de manera eficiente, ni oportuna, ante la crisis (cosas de las que aquí hemos hablado un poco), y que no era posible que se siguiera esperando una mejora sustancial en la economía de Estados Unidos, cuando allá no se tienen noticias al respecto. Sin duda otro golpe fuerte al (des)gobierno de Calderón.

Por si no hubiese sido suficiente, el informe de la Cepal es crudo y revelador, 41 millones de pobres ha generado la crisis en México.

No se espera nunca que un gobierno se pegue a sí  mismo, pero sí se espera que reaccione de manera inteligente, a Slim lo acusaron de "catastrofista", y a Stiglitz le han recomendado leer un poquito más sobre México, por poco y le aplican el 33 Constitucional

Reacción visceral, falta de inteligencia, que denota -una vez más- la soledad en la que se encuentra el Presidente, por un lado, y por el otro descubre una parte de la percepción internacional sobre su gobierno.

Sólo como nota, acabo de leer en la Jornada que en un foro Singapur el presidente explicó que leyó algunos autores “americanos populares” que están de moda en América Latina, como Paul Krugman, que también tiene sus fans, al igual que Joseph Stiglitz*. 


Le va bien ¿no?


Nota: ¿Ya checaron el reporte de Transparencia Internacional? Nosotros hablamos aquí sobre eso.


---Alexred---


*Fuente: La Jornada. 20 de noviembre de 2009



miércoles, 18 de noviembre de 2009

Corruptos

Uno de los grandes problemas que nos aqueja como sociedad es la corrupción. México es un país corrupto, su sociedad, su gobierno, sus autoridades, todos; desde el trapero o cubetero que aparta los lugares en la calle; el policía que acepta “mordida” o el ciudadano que la ofrece; hasta el M.P. que acepta una “lana” para “chispar” a alguien de la bronca.

¿Y que tal en niveles más altos? El funcionario público que acepta se inflen los precios de un contrato para que le toque una parte del pastel a cambio de favorecer a determinada empresa. En fin, ejemplos hay mucho, pero esto viene a colación a propósito de lo ocurrido este fin de semana con el presupuesto de egresos de la Federación.

Qué les parece que en la Cámara de Diputados encontraron una manera de “capotear” lo establecido en las leyes, y en lugar de sacar en tiempo y forma el Presupuesto, decidieron detener el tiempo y burlar la norma, como siempre por el bien de la Nación… Además, con el reparto a los gobernadores, tal parece se privilegio a las entidades federativas que tendrán elecciones el próximo año. En efecto, cuando nuestros legisladores hablan acerca de lo importante que resulta la inversión en carreteras, o que se está apoyando a un Estado con muchas carencias –como es el caso de Oaxaca- no podemos más que aplaudir tan loable y patriótica acción, sin embargo queda, como dije la sensación de que ese dinero irá a parar al gasto de promoción de la imagen pública de alguno de nuestros nacionalistas gobernadores –por cierto, al gobernador de Oaxaca le urge una buena inversión para mejorar su muy deteriorada imagen- o de igual manera a las campañas políticas, es decir gran parte de nuestros impuestos se irán a las televisoras de una u otra forma, si acaso lo único que recibiremos de regreso serán esas despensas que siempre se regalan para comprometer el voto… Migajas.

Un proceso que no agrado a nadie –fuera de los priistas y, obvio sus gobernadores- y que provocó incluso una extraña condena de los propios senadores del PAN, que ya han hablado acerca de la posibilidad de veto presidencial, acusando un gran retroceso en materia de rendición de cuentas. Patadas de ahogado, ligero e insuficiente intento de reivindicación electoral. En realidad están comenzando a ver los costos por dejar renacer al llamado “nuevo PRI”; y el PRD sigue pagando los costos que le han ocasionado sus propios fantasmas.

Lo dicho, la sociedad mexicana es corrupta empezando por nuestros (¿?) gobernantes (¿?).

---Alexred---

sábado, 14 de noviembre de 2009

El poder corrompe...

Viernes, 10 de la noche.

El poder corrompe (y apendeja), dicen. Ejemplos hay muchos, pero creo que el mejor de todos, se apellida Fox. Corrompido, corrompido (y superapendejado).

Una corriente de lo que los estudiosos llaman Teoría del Estado, establece la importancia de éste en la conformación de la sociedad, su organización y su gobierno. Por otra parte -todo grosso modo-, el liberalismo propugna por la poca intervención del Estado en la vida económica, y circunscribe su actuar -del Estado- sólo a la regulación de las relaciones entre los individuos que viven en él. Otra corriente, ve en el Estado un ente al servicio del capitalismo y su proceso de acumulación de capital.

La plataforma ideológica del PAN, está más cercana a la segunda opción, y en el sexenio de Fox llegamos al extremo de la tercera. En efecto, basta que recordemos la frase aquella de que el de él era un gobierno de y para los empresarios. El resultado fue devastador, ante la ausencia de proyecto de gobierno, y una clara ineptitud para gobernar, y más aún la incapacidad para generar acuerdos, se generó un vacío de poder, y en la política los espacios nunca están vacíos. Al respecto, en el sexenio anterior fuimos también testigos -por ejemplo- del crecimiento de poder de las televisoras, del desmantelamiento de la función de gobierno y del cambio de políticas sociales al fomento del asistencialismo privado.

En lo concerniente a la corrupción, la del sexenio foxista se puede comparar con cualquiera de los sexenios priistas, incluso resultó peor por cínica. En mi parecer, Fox pudo sobrellevar y terminar su periodo sin tantos inconvenientes gracias a las grandes cantidades de dinero que entraron por concepto de los altos precios del petróleo, factor que permitió que el gobierno tuviera recursos para seguir trabajando aunque ineficientemente y pospusiera el asunto de la reforma fiscal que hubiera permitido una mayor, mejor y más equitativa recaudación.

Por si fuera poco perdió la razón.

Pero, ¿y el actual presidente?.

Su saldo no es muy favorable, como lo hemos mencionado en este espacio es un gobierno carente de proyecto, con vicios y problemas de origen graves así como de legitimidad. Entrampado en una crisis económica internacional, la cual ha puesto en evidencia su ineficiencia; y en la actualidad peleado con todo los actores económicos y políticos. Acusado de proteger los casos de corrupción de familiares y colaboradores, y cada vez más sólo.

Al revisar las noticias de hoy, leo las declaraciones de ayer de Calderón en el trayecto a la reunión de la APEC: de nuevo una confrontación contra los empresarios, y una declaración en completo sentido contrario a las declaraciones/justificaciones que se han sostenido en la extinción de LyFC, la medida no fue contra el sindicato sino por la situación insostenible de la empresa -de la que por cierto él es encargado de su correcta administración-. Kafkiano.

Lo vi el día de la inauguración del nuevo estadio de futbol en Torreón, la rechifla recibida fue penosa,  aunque más penosa fue la manipulación del sonido ambiental por parte de la televisora. Su rostro reflejó lo mismo que en cada mensaje a la nación: una ligera sonrisa que denota cinismo.

El poder corrompe en todos los sentidos, y Calderón está perdiendo la razón.

---Alexred---